Kata Ryufa I (Introducción) por Mario Ojeda
La responsabilidad de cuidarse.
Alertas, pre emergencias y otras suciedades.
Suspensión de la clase especial y de la clases de la mañana
Condolencias a Jorge Castellanos
Relato II ¿Quién le saca el collar al tigre?
Nuevos grados, cumpleaños y otras yerbas.
Felicitaciones a Francesca y Eduardo
Ukemi, Primer Seminario Intensivo Abierto
El regreso de los antiguos karatekas
Cuidándonos en el entrenamiento
Este es el Kata que más esfuerzos físicos me ha demandado y el que nunca se logra sentir que está listo, o que ya se le “domina”. Justamente cuando se cree que se le domina, el mismo Kata se encarga de mostrarte que estás muy lejos aún.
Este es un Kata de gran fortaleza, y exige una entrega física completa. Todos los desplazamientos son en Shiko-Ashi-Dachi, los golpes son repentinos y veloces con pausas mínimas que van encadenando la serie de movimientos que lo conforman. El ritmo que debe mantenerse es a veces agotador no pudiendo entrenársele completo y siendo aconsejable entrenarlo por partes para poder perfeccionarlo. Y su parte más complicada es cuando antes de la mitad de su ejecución contiene uno de los movimientos más difíciles de ejecutar en nuestro estilo, un giro, que utiliza el pie izquierdo como eje, y debe hacerse con el hara desplazado fuera de la línea del peso del cuerpo. No es una posición natural y la ejecución de este giro debe entrenarse con más de un aditamento o adminículo que nos pueda ayudar. Desgraciadamente es una parte tan vistosa y tan importante del Kata que no puede fallar porque si falla se viene abajo toda la ejecución y el Kata se desluce y pierde todo su “brillo”. El kata puede estar bien ejecutado en todo lo demás, pero si el giro no se hace como debe ser, eso queda en la retina del observador y por supuesto en la psiquis del ejecutante, quién en su fuero interno “sabe” que el giro no lo hizo como debía ser.
En síntesis, es un Kata con “sabor a algo grande”.
Quienes entrenamos GoJu, nos daremos cuenta en seguida de que es un Kata absolutamente atípico y fuera de las formas de la línea GoJu, que tiene exponentes clásicos como GeKiSayNi / SaiFa / Seienchi y por supuesto SuparimPei. La secuencia de movimientos, las pausas, el ritmo y la respiración, así como sus Bunkai son como de otra línea.
Esto es bastante comprensible ya que nuestro estilo, heredado del Sensei Seiichi Akamine, es una línea de GoJuRyu que tiene bastante de ShitoRyu, independiente de lo parecidos que sean. Esto se debe a que el Sensei Akamine tuvo muchos maestros durante su vida, uno de ellos fue Seiko Higa (Naha-Te….GoJuRyu… alumno de Kanryo Higaona y condiscípulo de Chojun Miyagi ) y otro muy importante fue Seitoku Higa (ShuriTe…ShitoRyu…creador de la escuela conocida como Bugeikan). Este último maestro fue quién le enseñó a Sensei Akamine el Kata RuFua o RyuFa o Ryuha.
Este Kata es de los menos populares y no está tan ampliamente distribuído en el mundo del Karate Occidental, comparativamente con por ejemplo Saifa o Seienchin que son Katas que casi todas las Escuelas mantienen y entrenan alguna versión de ellos. Hasta donde he encontrado datos, nuestro Kata RyuFa es entrenado en la escuela Bugeikan y en el estilo GenSeiRyu. Sin embargo después de haber visto bastante ejecuciones de este kata de las escuelas antes mencionadas, tengo que reconocer que la versión que nos dejó Sensei Akamine es única y mucho más difícil en su ejecución.
En Internet se pueden encontrar algunos videos de este Kata donde se pueden ver amplias diferencias, principalmente en la ejecución del giro, donde da la impresión de que lo han adaptado para ejecuciones menos exigentes.
Hasta el día de hoy, cuando el Sensei me dice que salga a ejecutar este Kata, siempre siento como una pequeña duda o algún sentimiento de inseguridad, no de no saber el Kata, si no de cómo va a resultar esa ejecución en particular.
Este Kata es una herencia única, y que debemos atesorarla como algo que conocen muy pocas personas. Recuerdo que estando en Perú y conversando una tarde con un profesor de ShotoKan de los diferentes estilos, llegamos a los katas que hacíamos en la escuela de cada uno y cuando le nombré el Kata RyuFa me dijo que no tenía idea de ese Kata y eso que él había practicado GoJu mucho tiempo. Para refrescarle la memoria, y aprovechando que no había nadie en el DoJo, le mostré solamente el giro, y en esa ocasión lo hice tan “sin pensarlo” que me salió muy bien, rápido y quedando inmóvil a su término. El profesor quedó muy impresionado y varias veces después lo sorprendí tratando de recordarse como era lo que le había mostrado. Me invitó a entrenar en su DoJo, invitación que no acepté en ese momento ya que no lo conocía bien a él ni a sus alumnos, hoy pienso que quizás debería haber aceptado su invitación, aunque cuando se trata de Karate, es preferible pasar por alguien que no sabe nada o muy poco.
Para los que lo están aprendiendo, paciencia, paciencia y fortaleza mental para darse cuenta cuando se le esté ejecutando mal o incompletamente. La historia de este Kata se pierde en los tiempos y en una próxima entrega mostraré lo que he podido recopilar acerca de sus orígenes.
Escrito el 10 de Septiembre de 2009. Leído 1543 veces.
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